El termino No está distante ni es un juez.. Si se puede sentir.. Es posible
La solución Respiración

El Termino

En relación a Dios, debo hacer una aclaratoria aquí. Debido a que el termino 'Dios' puede ser interpretado de muchas formas, incluso de formas indeseables para muchos, he querido reemplazarlo por otro que esté fresco y descontaminado, con el que pueda referirme a él de una forma que signifique la belleza, la importancia y la verdad de lo que es su naturaleza, versus lo pesado, agotado e intimidante que lamentablemente significa para muchos hoy en día. Pero no he podido encontrar ese mejor termino que lo reemplace. La palabra Dios, aunque está muy gastada y mal usada, cuando con sinceridad la usamos para invocarle, siempre funciona. Hay un amor incorruptible que por siglos se ha relacionado con ese termino, que todavía perdura en nuestras mentes y genes.


No está distante ni es un juez..

De acuerdo con mi experiencia Dios es que es algo profundamente maravilloso e importante - de hecho, lo más importante posible -, que se puede sentir. En él podemos encontrar real y concretamente paz, gozo, satisfacción y refugio seguro. No es algo distante, alejado de nosotros, exclusivo de las religiones o filosofías. Tampoco es un juez (o el personaje anciano de gran barba sentado en una nube; ni un 'ojo' dentro de un triangulo que todo lo vigila; ambas
típicas fantasías religiosas intimidantes), que requiera que tengamos una conducta especial, moral o buenista para ser merecedor de su conformidad. Tal como lo experimento, y se que todos lo pueden vivir así, Dios es la dulce respuesta a mi búsqueda de paz y significado.. Dios es una presencia silenciosa pero cierta que se siente dentro y por encima nuestro.. Que quizás no se pueda entender racionalmente, pero que se puede sentir, y que nuestros corazones reconocen y aman.


Si se puede sentir..

Versus lo que se cree culturalmente, a Dios se le puede sentir. Para San Agustín - igual que para muchos otros sinceros buscadores -, Dios no era un concepto o algo a lo que se le deba aceptar su existencia dogmáticamente o como un acto de fe ciega. Para él Dios era alguién muy concreto con quién se podía comunicar. Algo sentible, algo que podía experimentar. San Agustín decía así..

Señor, te buscaba fuera y estabas adentro..
Estabas más cerca de mi que mi propia respiración,
y apenas más elevado que mi cabeza..


Es posible

Se que si todas y cada una de las personas en esta tierra sintieran y conocieran a Dios directamente, de manera de saber con propiedad de que se trata todo lo relativo a él, todo sería diferente. Pero surge la idea de que eso es imposible.. Y será difícil, pero es porque así lo creemos.. Estamos convencidos de que experimentar a Dios es sólo una pretención o una extravagancia, pero eso no significa necesariamente que sea verdad. Pero, ¿como va a ser difícil sentirlo si está en nosotros mismos..? ¿Si esa esencia luminosa y amorosa de vida es nuestra propia naturaleza?
Puedo decir con propiedad y responsabilidad que si es posible. Y también puedo decir algo más: yo lo siento en mi vida cada vez con más claridad.., y puedo ayudar a quien con sinceridad quiera a sentirlo también..
Puedo ayudar a reconocerlo dentro de aquel que sinceramente asi lo quiera pues se trata de nuestra propia esencia..! Basta que lo busquemos en el lugar correcto: nuestro propio corazón - no en nuestras ideas acerca de nosotros mismos, pues esa dimensión de nuestro ser, esa frecuencia fina y superior no pertenece en al ámbito de las ideas fugaces y relativas -, sino en nosotros mismos, en lo que somos, que si somos reales. Es como decía Muktananda..

Dios es en ti como tu.


La solución

Al tener una experiencia interna de este magno e indescriptible, pero sencillo y natural poder de amor, belleza y perfección que yace dentro nuestro, sabríamos como vivir en paz con nosotros mismos y con los demás en este planeta (y en cualquier otro). Esta es la solución para todo en esta vida, y no otra cosa.


Respiración

Dios es la causa de mi propia respiración.., y de hecho, es mi respiración misma. Versus la estéril idea de que la respiración no es más que un mecanismo biofísico o un reflejo condicionado inconsciente, he experimentado de una manera sorprendente y reveladora, que la respiración es mucho más que eso. Los maestros y sabios de la antiguedad llamaron ese poder presente en la respiración, que nos hace vivir con la primera inhalación y que al dejar de hacerlo morimos, el espíritu. Se conoció al espíritu, o al espíritu santo, o al gran espíritu, o al prana como lo llamaron los hindúes, como esa fuerza invisible, inentendible, inmaterial e ingrávida presente en todas partes, como la responsable de la vida y de la muerte. La palabra respiración es la contracción de tres palabras: re-espíritu-acción.. Acción repetitiva del espíritu. La vida en esta experiencia humana es el fruto de esa acción repetitiva del espíritu.. Dios es ese espíritu.

Pero como dije, la respiración es mucho más que sólo producir vida física. Aquellos que le prestaron atención a este obvio pero al mismo tiempo irreconocido origen de vida, se encontraron con el poder mismo creador de todo el universo, portador de atributos y posibilidades sin límite, además de paz y satisfacción perfectas.. Y es comprensible, somos parte del universo. No fuimos creados por otra cosa distinta o fuera del plan de ese creador.. Como decía Osho cuando se refería a que la dualidad presente en todas las cosas era solo ilusoria:

No hay dos.

No hay dos fuerzas creadoras en este universo. La coherencia del mismo lo demuestra. A ese poder lleno de atributos y posibilidades al que se le puede seguir el rastro vía la respiración, le pusieron el nombre de Dios, o Alá, o Buda, o Krishna, y así otros. Pero lo interesante aquí es que esos nombres surgen de esa referencia de vida que es nuestra respiración, y que es la
única (referencia de vida) a la que como seres humanos podemos tener acceso directo por estar en nosotros mismos. Nótese esto: Di-os.. A-lá.. Bu-da.. Krish-na.. Y otros nombres más: Jheo-vá (hebreo).. Ham -a.. So-ham.. Bhra-ma, hindúes estos tres últimos. Son todos bisílabos, donde la primera sílaba se refiere a la inhalación, y la segunda a la exhalación.. De ahí es que surgen estos nombres para este fabuloso poder de amor.

Es notorio, en verdad fascinante, lo que Jesús decía acerca de la respiración:


Y si sientes y quieres ver y comprobar esto por ti mismo, perfecto! Encuentra un momento tranquilo y observa muy calma y atentamente tu propia respiración. Hazlo sin intervenirla, sin forzarla ni enlentecerla..
La idea es que experimentes lo que ya está ahí. Si intentas hacer algo para contribuir a experimentar 'eso', lo que harás es interferir.. Sólo obsérvala tal cual es y no hagas más nada. Si así lo haces te darás cuenta, muy sencilla y naturalmente, de que es amor puro (entre otras cosas más). Observa bien entonces, y sentirás esa fuerza amorosa que te hace respirar, que en verdad es innominable, pero que en el tiempo se le ha llamado Dios, Alá, Jheová, Krishna. Haz esto con tu mejor disposición, desde tu corazón. Ese amor que nos creó y que somos, lo único que requiere para experimentarle, para conocerle, para regresar a él, es un anhelo sincero por él y por su completud.

: : :
  
Es a la luz de este entendimiento de Dios que hago este Trabajo Interno.

Rafael Ferraro


www.rafaelferraro.net