Donde estamos
Al inicio..
Arribando a la maestría..
¿Hay más?
 Amante
 

Donde estamos 

Aquí se presenta una forma de entender las etapas del proceso evolutivo del alma, desde su inicio hasta el final, en lo que respecta a nuestra experiencia humana. Esta información es útil pues nos ayuda a comprender donde estamos en nuestro propio tránsito evolutivo. Nos ubica. Tener esta claridad sobre nosotros mismos nos da ventajas pues sabemos que esperar y que no en cada etapa, y así evitar confusiones.


Al inicio..

Cuando una persona se interesa seria y sinceramente en el tema de Dios por primera vez en su vida, en el tema del autoconocimiento y de la evolución de la consciencia.., y consecuentemente hace algo para comenzar a satisfacer este interés - cosas como leer libros al respecto, tomar cursos de trabajo interno -, en ese momento deja de ser una persona, llamémosla así, 'sin el Conocimiento', para hacerse entonces un Aspirante al Conocimiento.

Al principio cuando este aspirante al Conocimiento de Dios y de sí mismo se inicia en el proceso evolutivo que este Conocimiento implica al recibir la instrucción que lo llevará a cumplir con su aspiración, deja en ese momento de ser un aspirante para convertirse en un Discípulo.

Discípulo viene de disciplina, y lo primero entonces que hace es practicar disciplinadamente la instrucción que se le da para comenzar dicho proceso y comenzar a tener la posibilidad cosechar los frutos de su dedicación. Cuando este estudiante con status de discípulo va progresando en su desarrollo de consciencia y comienza a dominar las instrucciones del trabajo interno que practica, adquiere entonces la madurez suficiente para darle esa instrucción a otros aspirantes que desean como él iniciarse en ese proceso evolutivo.. Ahora en este punto, este estudiante ha pasado de ser un discípulo a ser un Instructor.


Arribando a la maestría..

Un maestro siempre enseña lo que el mismo requiere aprender. Es así como el instructor adquiere su nuevo nivel: maestría. Al enseñar la instrucción de trabajo interno a otros, versus sólo conocer bien 'la instrucción', en el proceso de comunicarla la va comprendiendo más y más. De esta manera va teniendo una experiencia más y más clara, real y profunda de aquello a lo que apunta 'la instrucción', que es la experiencia de Dios y de la verdad de su ser, dentro en sí mismo. Al estudiante (por cierto, ante el infinito siempre seremos estudiantes..) comenzar a tener una experiencia real de aquello por lo que ha trabajado con sinceridad, entusiasmo y dedicación en el tiempo, entonces es cuando comienza a ser un Maestro de Dios, pues ha comenzado a 'cuajar' en él el Conocimiento de Dios, ha comenzado a tener una experiencia propia y cierta de Dios suficientemente clara, que es la base de la maestría.

Debido a su práctica como instructor, en este punto ya cuenta con una experiencia que necesita para crecer en su nuevo rol como maestro: la habilidad de enseñarle a otros la forma de hacer un trabajo interno efectivo, pero ahora ya no es repitiéndole 'la instrucción' al aspirante, sino enseñándole inspirado desde su propia experiencia interna. Esto es lo que lo hace un maestro completo, pues no sólo tiene la experiencia, sino que se la puede extender a otros.

Algo que comúnmente ocurre es que un buen maestro suele ser interpretado como un mal discípulo.., pues ya no sigue 'la instrucción' como antaño la seguía, sino que sigue ahora su propia guiatura interna, la que puede ser distinta a 'la instrucción' que recibió al iniciarse en su camino interior. Esto es muy importante.


¿Hay más?

¿Y por encima de ser maestro que más puede haber? Este es un punto interesante.., de hecho fascinante. Un maestro enseña lo que está conociendo y que se está madurando en él mismo.. Es por esto que hacerlo lo plena y lo satisface, pues es tema de gran interés y pasión en su vida.. Y en este entusiasmo por enseñar lo que va descubriendo, aunque esta sabiduría sea de la mayor importancia y belleza, ¿acaso no se la impone en cierto modo al que la recibe..? ¿No es cierto que en medio de los grandes aportes que un maestro le hace a sus estudiantes, también hay cierto carácter autoritario a veces en el proceso de su enseñanza..? A veces un maestro, en su celo por que el estudiante avance lo presiona para que de los pasos que considera que necesita.. Y sin duda los que reciben la enseñanza del maestro se están beneficiando de ella, y por eso ciertamente están con él.. Pero el maestro llega al punto en que se da cuenta que su presión puede causar una mayor o menor confusión en el estudiante, al este querer estar a la altura de la enseñanza de su maestro.. Esta confusión se puede traducir por ejemplo, en culpa por creer que en verdad no se quiere avanzar; en un sentimiento de impotencia, de ineficiencia, al ver que no da la talla.. En este punto el maestro se da clara cuenta de que lo que dice el dicho es cierto: 'Nadie enseña nada a nadie..' . Que es sólo cuando el estudiante está 'en su punto', que la comprensión y sabiduría sobre algo específico surge desde dentro de sí mismo. Y versus la vieja forma de aprender en donde sólo se memoriza información, esta manera de conocer, de aprender, es perfecta e irreversible.. Es cuando es verdaderamente útil y es la que realmente transforma al estudiante, al alma evolucionante.

Educar viene del latín 'educere', que significa 'sacar de adentro..' No más entonces 'meter desde afuera', pues eso solo informa, no transforma.. En este punto el maestro entonces reflexiona y decide suavizar su influencia sobre sus estudiantes.. Se da cuenta que lo que tiene que hacer si quiere ser realmente efectivo, es propiciar ese movimiento interno donde la sabiduría emerge desde adentro.. Que lo que puede hacer son cosas más bien como crearle a sus estudiantes situaciones de aprendizaje, y dejarlos que practique sus ensayos, errores y aciertos; dándoles datos sin presionar, y otras estrategias no coercitivas.. Entonces el maestro aprende a esperar con paciencia.. Este es el punto donde el maestro se convierte en un Guía..



Amante

El maestro que se ha transformado en un guía para otros, realmente disfruta de su nueva manera de dar.. Es muy respetuoso, tranquilo y confía en que la naturaleza interior de sus estudiantes funcionará en su momento preciso, y así el estudiante avanza, sin apuro pero con seguridad, hacia una consciencia despierta y una conexión perfecta con Dios y con la verdad de si mismo. De esta manera la dinámica entre el estudiante y el maestro guía es más suave, armónica y auspiciosa, la que se traduce en un proceso más eficiente e incluso más rápido, aunque de la impresión de que una intervención menos intensa y directa - aparentemente - de parte del maestro, pueda enlentecer el proceso..

Así el maestro guía se va desenvolviendo en su nueva etapa, donde se encuentra cómodo y satisfecho con esta nueva manera, llamémosla 'suave', de asistir a sus estudiantes.. Con el tiempo su experiencia y nuevas comprensiones van expandiéndose. Va confirmando que más que una guiatura eficiente de su parte, es el Espíritu Santo, esa condición interna auspiciada por el amor, la que hace el trabajo transformativo de la mejor forma, de una forma inspirada y a un ritmo y sincronía precisa y exquisita con el 'punto evolutivo' del estudiante, donde su vida se llena de signos y señales que se constituyen en una 'guía invisible' y maravillosa en todo momento..

Ahí es cuando el maestro guía se da cuenta de que su mejor manera de dar es simplemente amando.. Que es ese potencial divino, ese Espíritu Santo el que hace el trabajo realmente; y que éste lo que necesita para hacerlo es un estudiante bien dispuesto y con confianza en si mismo y en la vida, que son cosas, que son valores frutos del sentirse amado.. Confirma que la buena disposición y la fe son sentimientos que sólo los despierta en el corazón el amor verdadero.. Que cuando nos sentimos amados entonces abrimos el corazón, que es la sede de Dios, de ese Espíritu Santo, de lo que si somos en verdad.., cumpliéndose entonces así el propósito de la enseñanza, que es el propósito de la vida, que es retornar al amor, a Dios, a la verdad de nosotros mismos.

En este punto, con estas reflexiones, el maestro guía maduro da un nuevo paso.., toma una nueva decisión y se convierte en Amante..

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Y pareciera que aquí termina el proceso de ascensión del alma, del estudiante, y de su proceso de aprendizaje.. Pero no. El aprendizaje y la ascensión son eternos.. El maestro ahora amante, por amor y por consciencia, cuando se requiere que sea neófito en función de ayudar en una situación específica a alguien, lo asume (en el fondo de sí no olvida quién es).. De igual forma cuando se requiere que asuma ser un aspirante, discípulo, instructor, maestro o un guía.. En fin, el amante es todo eso, y más también, pero eso es otro capítulo..

Así es que el nuevo maestro amante comienza entonces todo un nuevo ciclo, toda una nueva plataforma de aprendizaje.. Toda una nueva aventura de amor y consciencia..

www.rafaelferraro.net