Donde
estamos
Aquí se presenta una forma
de entender
las etapas del proceso evolutivo del alma, desde su inicio hasta el
final,
en lo que respecta a nuestra experiencia humana. Esta
información
es útil pues nos ayuda a comprender donde estamos en nuestro
propio
tránsito evolutivo. Nos ubica. Tener esta claridad sobre
nosotros
mismos nos da ventajas pues sabemos que esperar y que no en cada etapa,
y así evitar confusiones.

Al
inicio..
Cuando una persona se interesa
seria y
sinceramente en el tema de Dios por primera vez en su vida, en el tema
del autoconocimiento y de la evolución de la consciencia.., y
consecuentemente
hace algo para comenzar a satisfacer este interés - cosas como
leer
libros al respecto, tomar cursos de trabajo interno -, en ese momento
deja
de ser una persona, llamémosla así, 'sin el
Conocimiento',
para hacerse entonces un Aspirante al Conocimiento.
Al principio cuando este
aspirante al Conocimiento
de Dios y de sí mismo se inicia en el proceso evolutivo que este
Conocimiento implica al recibir la instrucción que lo
llevará
a cumplir con su aspiración, deja en ese momento de ser un
aspirante
para convertirse en un Discípulo.
Discípulo viene de
disciplina, y
lo primero entonces que hace es practicar disciplinadamente la
instrucción
que se le da para comenzar dicho proceso y comenzar a tener la
posibilidad
cosechar los frutos de su dedicación. Cuando este estudiante con
status de discípulo va progresando en su desarrollo de
consciencia
y comienza a dominar las instrucciones del trabajo interno que
practica,
adquiere entonces la madurez suficiente para darle esa
instrucción
a otros aspirantes que desean como él iniciarse en ese proceso
evolutivo..
Ahora en este punto, este estudiante ha pasado de ser un
discípulo
a ser un Instructor.
Arribando
a la maestría..
Un maestro siempre enseña
lo que
el mismo requiere aprender. Es así como el instructor adquiere
su nuevo nivel: maestría. Al enseñar la
instrucción de
trabajo
interno a otros, versus sólo conocer bien 'la
instrucción',
en el proceso de comunicarla la va comprendiendo más y
más. De esta manera va teniendo una
experiencia
más y más clara, real y profunda de aquello a lo que
apunta
'la instrucción', que es la experiencia de Dios y de la verdad
de
su ser, dentro en sí mismo. Al estudiante (por cierto, ante el
infinito siempre
seremos
estudiantes..) comenzar a tener una experiencia real de aquello por lo
que ha trabajado con sinceridad, entusiasmo y dedicación en el
tiempo,
entonces es cuando comienza a ser un Maestro de Dios, pues ha
comenzado
a 'cuajar' en él el Conocimiento de Dios, ha comenzado a tener
una
experiencia propia y cierta de Dios suficientemente clara, que es la
base de la
maestría.
Debido a su práctica como
instructor,
en este punto ya cuenta con una experiencia que necesita para crecer en
su nuevo rol como maestro: la habilidad de enseñarle a otros la
forma de hacer un trabajo interno efectivo, pero ahora ya no es
repitiéndole
'la instrucción' al aspirante, sino enseñándole
inspirado
desde su propia experiencia interna. Esto es lo que lo hace un maestro
completo, pues no sólo tiene la experiencia, sino que se la
puede
extender a otros.
Algo que comúnmente ocurre
es que
un buen maestro suele ser interpretado como un mal discípulo..,
pues ya no sigue 'la instrucción' como antaño la
seguía,
sino que sigue ahora su propia guiatura interna, la que puede ser
distinta
a 'la instrucción' que recibió al iniciarse en su camino
interior. Esto es muy importante.
¿Hay
más?
¿Y por encima de ser
maestro que
más puede haber? Este es un punto interesante.., de hecho
fascinante.
Un maestro enseña lo que está conociendo y que se
está
madurando en él mismo.. Es por esto que hacerlo lo plena y lo
satisface, pues
es
tema de gran interés y pasión en su vida.. Y en este
entusiasmo por enseñar
lo que va descubriendo, aunque esta sabiduría sea de la mayor
importancia
y belleza, ¿acaso no se la impone en cierto modo al que la
recibe..?
¿No es cierto que en medio de los grandes aportes que un maestro
le hace a sus estudiantes, también hay cierto carácter
autoritario
a veces en el proceso de su enseñanza..? A veces un maestro, en
su celo por que el estudiante avance lo presiona para que de los pasos
que considera que necesita.. Y sin duda los que reciben la
enseñanza
del maestro se están beneficiando de ella, y por eso ciertamente
están con él.. Pero el maestro llega al punto en que se
da cuenta que su presión puede causar una mayor o menor
confusión
en el estudiante, al este querer estar a la altura de la
enseñanza
de su maestro.. Esta confusión se puede traducir por ejemplo, en
culpa por creer que en verdad no se quiere avanzar; en un sentimiento
de
impotencia, de ineficiencia, al ver que no da la talla.. En este punto el
maestro se da clara cuenta
de que lo que dice el dicho es cierto: 'Nadie enseña nada a
nadie..'
. Que es sólo cuando el estudiante está 'en su punto',
que
la comprensión y sabiduría sobre algo específico
surge
desde dentro de sí mismo. Y versus la vieja forma de aprender en
donde sólo se memoriza información, esta manera de
conocer,
de aprender, es perfecta e irreversible.. Es cuando es verdaderamente
útil
y es la que realmente transforma al estudiante, al alma evolucionante.
Educar viene del latín
'educere',
que significa 'sacar de adentro..' No más entonces 'meter desde
afuera', pues eso solo informa, no transforma.. En este punto el
maestro
entonces reflexiona y decide suavizar su influencia sobre sus
estudiantes..
Se da cuenta que lo que tiene que hacer si quiere ser realmente
efectivo,
es propiciar ese movimiento interno donde la sabiduría emerge
desde
adentro.. Que lo que puede hacer son cosas más bien como crearle
a sus estudiantes situaciones de aprendizaje, y dejarlos que practique
sus ensayos, errores y aciertos; dándoles datos sin presionar, y
otras estrategias no coercitivas.. Entonces el maestro aprende a
esperar
con paciencia.. Este es el punto donde el maestro se convierte en un Guía..

Amante
El maestro que se ha transformado
en un
guía para otros, realmente disfruta de su nueva manera de dar..
Es muy respetuoso, tranquilo y confía en que la naturaleza
interior
de sus estudiantes funcionará en su momento preciso, y
así
el estudiante avanza, sin apuro pero con seguridad, hacia una
consciencia
despierta y una conexión perfecta con Dios y con la verdad de si
mismo. De esta manera la dinámica entre el estudiante y el
maestro
guía es más suave, armónica y auspiciosa, la que
se
traduce en un proceso más eficiente e incluso más
rápido,
aunque de la impresión de que una intervención menos
intensa
y directa - aparentemente - de parte del maestro, pueda enlentecer el
proceso..
Así el maestro guía
se va
desenvolviendo en su nueva etapa, donde se encuentra cómodo y
satisfecho
con esta nueva manera, llamémosla 'suave', de asistir a sus
estudiantes..
Con el tiempo su experiencia y nuevas comprensiones van
expandiéndose.
Va confirmando que más que una guiatura eficiente de su parte,
es
el Espíritu Santo, esa condición interna auspiciada por
el
amor, la que hace el trabajo transformativo de la mejor forma, de una
forma
inspirada y a un ritmo y sincronía precisa y exquisita con el
'punto
evolutivo' del estudiante, donde su vida se llena de signos y
señales
que se constituyen en una 'guía invisible' y maravillosa
en
todo momento..
Ahí es cuando el maestro
guía
se da cuenta de que su mejor manera de dar es simplemente amando.. Que
es ese potencial divino, ese Espíritu Santo el que hace el
trabajo
realmente; y que éste lo que necesita para hacerlo es un
estudiante
bien dispuesto y con confianza en si mismo y en la vida, que son cosas,
que son valores frutos del sentirse amado.. Confirma que la buena
disposición
y la fe son sentimientos que sólo los despierta en el
corazón
el amor verdadero.. Que cuando nos sentimos amados entonces abrimos el
corazón, que es la sede de Dios, de ese Espíritu Santo,
de
lo que si somos en verdad.., cumpliéndose entonces así el
propósito de la enseñanza, que es el propósito de
la vida, que es retornar al amor, a Dios, a la verdad de nosotros
mismos.
En este punto, con estas
reflexiones, el
maestro guía maduro da un nuevo paso.., toma una nueva
decisión
y se convierte en Amante..
: : :
Y pareciera que aquí
termina el
proceso de ascensión del alma, del estudiante, y de su proceso
de
aprendizaje.. Pero no. El aprendizaje y la ascensión son
eternos.. El
maestro ahora amante, por amor y por consciencia, cuando se requiere
que
sea neófito en función de ayudar en una situación
específica a alguien, lo asume (en el fondo de sí no
olvida quién es).. De igual forma cuando se
requiere
que asuma ser un aspirante, discípulo, instructor, maestro o un
guía.. En fin, el amante es todo eso, y más
también,
pero eso es otro capítulo..
Así es que el nuevo
maestro amante
comienza entonces todo un nuevo ciclo, toda una nueva plataforma de
aprendizaje..
Toda una nueva aventura de amor y consciencia..
|