Voy a mostrarte el secreto de la felicidad, el secreto para una vida profundamente plena y segura.

En nuestro corazón se aloja una presencia viva, luminosa, que cada uno de nosotros puede experimentar si afinamos suficientemente nuestra atención, indistintamente si eres rico o pobre, si estás triste o contento, sano o enfermo. Una presencia que no pertenece al rango de lo físico, de lo emocional, ni es un pensamiento. Esa presencia es el poder mismo de la vida, del amor, por sólo mencionar un par de sus atributos.

El corazón es el templo vivo de ese poder infinito, de ese poder que ha sido llamado de diversas formas: Espíritu Santo, Espíritu Infinito, Dios..

Cada día, por cinco minutos cierra tus ojos, respira largo, lenta y profundamente 2 ó 3 veces, y enfócate hacia adentro de ti en tu corazón, en ese punto en el centro de tu pecho donde te señalas a ti mismo con el dedo índice al decir 'yo soy'. Pon tus manos ahí..

Háblale a ese poder superior dentro y por encima de ti diciéndole lentamente, sintiéndolas, estas palabras:


Espíritu Infinito, amado de mi alma.., yo te adoro.
Tu eres mi todo. Vive en mi y yo en ti. Contigo siempre quiero estar.
Ilumíname, guíame, confórtame, fortaléceme, protégeme.
Dime, hazme sentir que quieres de mi siempre y para cada cosa. Estoy abierto a ti, dispuesto a dejarme guiar por ti, a obedecerte y aceptar todo lo que tu permitas que ocurra en mi vida. Sólo hazme saber tu voluntad. Yo confío en ti completamente.
Al sentirte tu gracia me bendice y me lleno de tu paz.., y con ello todo se hace posible en mi vida, todo se manifiesta para mi.
Guíame para vivir consciente de tu presencia dentro y por encima de mi; para encontrar tu gracia y tu bendición siempre, y así encontrar mi
dignidad y mi plenitud bajo tu luz.

Si haces esto, progresivamente irá creciendo en ti una conexión amorosa y estable muy significativa con ese Espíritu Infinito, que hará que seas cada vez más tu mismo, y que tu vida se deslice cada vez más feliz y serenamente, plena de dulzura y confianza, aún en medio de desafíos y situaciones difíciles. La gracia, la magia, la belleza de ese poder de amor y perfección cubrirán todas las situaciones de tu vida.

Estar atento, postrado internamente a este poder superior.., recordarlo con devoción. Estar dispuesto a dejarse guiar por él, pedirle con claridad y sinceridad permanecer bajo su luz, es el secreto de una vida profundamente plena y segura.

Rafael Ferraro

Inspirado y con elementos de la Oración al Espíritu Santo
del Cardenal Mercier, Arzobispo de Malinas (Bélgica)

www.rafaelferraro.net