Meditando, ascendiendo, integrando..      

Mantente alto. Recuerda estar agradecido todo el tiempo en lo posible.. O amando, o bendiciendo, o perdonando, o alabando, o celebrando, o recordando a Dios y/o a la vida con profundo aprecio, con reverencia.. Estos son sentimientos y actitudes altos, elevados de nuestro ser esencial, de nuestro corazón, y necesitamos sentirlos constantemente para ser y experimentar el linaje y la dignidad de vivir que a todos nos corresponde. Esto no es filosofía.., es algo práctico para ser vivido en cada momento. Estos sentimientos y actitudes de nuestra alma se pueden escoger experimentar deliberadamente cada vez que quieras estar por encima de lo 'bajo', de lo disfuncional y sin sentido en tu mente.

Mantente navegando alto en tu vida. Mantén en tu corazón el recuerdo sentido de lo alto, de Dios, de ese Espíritu Infinito.. Desde el centro de tu pecho abre un compás hacia arriba.., mantén una intención, una sonda de atención sobre tu cabeza en donde esa presencia preciada siempre está. Así también asciendes..

No sólo te guste pensar en estas cosas.., esto se puede practicar! Felicidad es lo resultante de hacerlo. No dejes de estar impulsándote hacia arriba, aunque las circunstancias o tu mente no propicien tu vuelo de altura, gozo y libertad. No te permitas caer en el viejo hábito de sufrir, preocuparte, estar apurado o cualquier otra forma de infelicidad y sin sentido.

Es tu escogencia.., y puedes hacerlo. No es metáfora o sólo palabras.., no. Cada momento se puede convertir en magnífico. Sólo hay que despertar de la pesadilla. La pesadilla es vivir triste, sin alegría.., preocupado, resentido, culpable, asustado. Y la forma de despertar de esta pesadilla en cada momento.., y en cada momento otra vez y otra vez y otra vez, es escoger deliberadamente amar, bendecir, estar agradecido, perdonar, orar, alegrarse, cada vez y cada vez..

- Pero como puedo escoger amar o agradecer si estoy preocupado?! Mi dolor y mi angustia me toman y me ocupan por completo..! Eso me parece muy difícil..! Además, tengo que trabajar..!

Ese es el arte. No se trata de reprimir, de negar tu dolor o cualquier otra emoción que estés experimentando.. Se trata de incluir estos sentimientos y actitudes vivas, altas, poderosas y felices en tu contexto interno, que te elevan sobre lo que sea que estés sintiendo.., y desde ahí experimentarte a tí mismo, y experimentar la vida o lo que sea que te ocurra. Observa todo aquello que surga en tu mente desde un ánimo iluminado por el amor, el agradecimiento, la alegría. Es desde esta plataforma anímica elevada en ti que puedes realmente ver y tomar consciencia de las cosas.

Y este es un arte que definitivamente cualquiera puede aprender si se dedica a aprenderlo. Un niño que no sabe montar bicicleta puede que sufra porque le parece muy difícil hacerlo.., pero al intentarlo aprende. Y al aprender se da cuenta de que en realidad es algo posible y en verdad fácil de hacer. Igual. Aunque parezca difícil remontarse por encima del nivel del dolor, la rabia, el miedo, el aburrimiento, e introducir sentimientos y actitudes como el agradecimiento y el bendecir, al intentarlo lo lograrás. Y cuando lo logres, verás que es algo que ciertamente se puede hacer.

Respira y ama. O respira y bendice. O respira y agradece. O respira y voltea internamente hacia adentro y arriba.. Decide amar, bendecir, agradecer o recordar a tu corazón y lo alto, a pesar de que tu mente tienda hacia otra cosa, a pesar de que te muerda la tentación de quedarte plano, bajo.., de sufrir o enfadarse, o frustrarse, o vivir sin esperanza.

- Que quieres decir con bendecir?! No tengo muy claro que es bendecir y si yo puedo hacer tal cosa..

Bendecir es algo que todos podemos hacer desde nuestros corazones y nuestra buena voluntad.. Bendecir es más que amar aun. Bendecir tiene una connotación sagrada. Además de incluir y nutrir amorosamente a alguien o a cualquier cosa, cuando bendecimos le infundimos la gracia o la presencia Dios a aquello que bendecimos. Eso es inmensamente apreciado por quién recibe la bendición.., igual que para el que la imparte. Bendecir es tan hermoso y poderoso.. Tan sanador. Bendecir te hace ascender, te eleva a un sentimiento luminoso y a un bienestar que lo supera todo.., te eleva a un sentimiento luminoso y a un bienestar que está por encima de cualquier cosa baja, indeseable y disfuncional posible.

Ese es tu trabajo: mantenerte ascendido. No quedarte plano. Es que sólo estando elevado y por encima de la locura individual y colectiva, es que puedes amar y celebrar la vida! No puedes amar ni celebrar nada si estas empantanado del dolor, de la frustración, del aburrimiento o del enfado común..

En lo que te descuidas y dejas de impulsarte hacia lo alto, de abrirte y enfocarte por encima de tu mente, inevitablemente empezarás a caer, y tu vuelo libre y significativo acabará al chocar con el miedo, con el resentimiento, con el sin significado que están abajo en ti. Tu propia gravedad te atrae a ellos. Vence constantemente tu propia tendencia hacia abajo, tu propia gravedad, que se traduce en la tentación de caer, de bajar al reino nefasto del dolor y el sin sentido dentro de ti.

Entonces querido amigo, agradece, bendice, y con ello asciende. En ello radica tu salvación de lo 'plano', del aburrimiento, del sufrimiento y de la disfunción en tu vida. Recuerda, esto es algo práctico.. Es algo que se practica, que se aplica, y no sólo por un rato en las mañanas o antes de dormir.., es algo continuo y para el resto de la vida. Es algo que se aprende a hacer y se perfecciona al aplicarlo una y otra vez. Recuerda, el inmediatismo y el perfeccionismo son estorbos en esta empresa. Los errores, y los altos y los bajos son normales. Y llega el momento que no toleras no estar ascendido..! Este es un logro que se conquista no en demasiado tiempo..

Mantente entonces ahí, ascendido, conectado.. Mantente en la remembranza de eso tan valioso y hermoso dentro y por encima de ti.. Esta es práctica divina y salvadora para cada momento. Escoger es tu poder!


Rafael Ferraro

www.rafaelferraro.net