Hay dos cosas por las que me siento profundamente agradecido y motivado en este punto de mi vida a mis 56 años, que compensan, recompensan y sanan todo lo pasado; y que son esperanza y garantía cierta a futuro.

Una, saber que puedo escoger ser un Sol, un sol que plena a todo y a todos con entusiasmo y energía, versus la opción de ser un 'agujero negro'.., un sol implotado y extinguido, que lo succiona todo y que nada lo llena. Que tengo la libertad para orientar el curso de mi vida, de mi mismo, y experimentar aquello que quiero vivir deliberadamente. Que no estoy destinado, condenado y/o circunscrito a ninguna clase de desgracia pasada o presente. Que me doy cuenta que puedo escoger que sentir, que vivir, y hacerlo, es de un valor inmenso!

Que desde el centro de mi puedo escoger estar activo, radiante, emanante.., siendo 'causa' en la que nutro al universo que me rodea con mi propia energía; versus vivir pasivamente, aburrido, apagado, no dando nada, siendo 'efecto' susceptible y víctima de mis circunstancias; exigiendo y mendigando energía, atención y migajas de felicidad aquí y allá, sin opción de cambio, preso sin otra posibilidad..

Y no solo saber que puedo ser un Sol, sino saber como serlo, saber como hacer para sentirme así. Como activarme, encenderme, y de esta manera vivir entonces satisfecho, pletórico, lleno de significado.

Que si me descuido y me apago, y con ello comienzo a volar bajo.., como recuperarme rápida y eficientemente. Como despertar y reactivarme de nuevo. Esta es una gran conquista!

Nunca creí que en verdad podía escoger que sentir, que experimentar en mi vida en cualquier momento. Que podía escoger cambiar de sentirme mal a sentirme bien.. Creía que mis sentimientos y emociones eran inamovibles.. Y muchas veces rayaban en lo inclemente! Pero si, si que es posible. Tampoco sabía ni tenía a la vista la posibilidad real, accesible, de efectivamente sentir algo maravilloso que realmente me entusiasmara y me motivara a experimentarlo en mi vida constantemente!

De eso se trata la segunda cosa por lo que me siento profundamente satisfecho y lleno de esperanza. Es que he aprendido después de muchos años de esfuerzo y búsqueda, de invocar a la sabiduría dentro de mi, de aprender con todos y cada uno de mis maestros, de mis ensayos y mis errores.., a como accesar, a como exponerme y así a como administrarme a mi mismo la experiencia de la Luz Divina, de la Fuente, del Sol Espiritual dentro y por encima de mi.. Y eso, creeme, no es poca cosa. Por el contrario, es cosa magnífica.

Esto de La Luz Divina, del Sol, de la Fuerza Espiritual, no es metáfora ni fantasía esotérica/espiritual. Es algo estrictamente real. Es algo experimentable, conocible, disfrutable y celebrable; pero sobre todo algo infinitamente beneficioso. No hay palabras para describir la importancia, la belleza y el significado de esto realmente. Sin embargo puedo decir que este Sol interno - al que puedo ver justo en mi entrecejo - es fuente inagotable de energía, de vida eterna (vida que no conoce final, muerte). Que es fuerte y suave al mismo tiempo; magnífico y sabio pero sencillo. Perfecto y todopoderoso, pero humilde y tan amoroso! Pero sobre todo eso, que me ama asombrosamente (ama todo), y que está totalmente disponible para mi (igual que para todos, por supuesto).

Y no sólo que se como accesar a este Sol interior, a esta Fuerza Divina.., sino que lo mejor del caso es que lo estoy haciendo! Y con ello nutrirme de la forma como me nutro y me estoy llenando de ello cada día, cada momento, que es lo que me permite hacer lo que hago, tener fe y entusiasmo. Esta Fuerza, esta Verdad dentro de mi hace que mi vida funcione, que fluya la Gracia y las puertas se abran a mi paso. Y eso, queridos, es una posibilidad para todos!


Y aun más! Que puedo compartir y enseñarle esto a mis hermanos, a mis amigos, a otros a hacerlo también.. Que regalo!

El propósito del proceso evolutivo de nuestra consciencia no consiste sólo en llegar a unirnos con el todo y con la Fuente; a reconocer y reidentificarnos con el ser perfecto y hermoso que en realidad somos.., sino también en alcanzar una plataforma interna tal que nos permita dar frutos, que nos haga capaces de hacerle un servicio a la vida y a nuestro hermano el hombre, suficiente y efectivamente bueno, bello y útil. Por esto, al compartir el fruto de mi aprendizaje con todos, se culmina, pule y perfecciona la experiencia de mi mismo y de mi vida. Es que compartir esto con otros es tan, tan hermoso. Celebrar juntos esta maravilla es tan poderoso, tan valioso.. Doy frutos, mi vida es útil. Sirvo! Mi sueño se hace realidad.

Estoy agradecido!

Rafael Ferraro